dilluns, 19 de novembre del 2012

.

El ultrafondo, los ironman y los ultramaratones no son como el baloncesto o el fútbol, donde hay compañeros de equipo. Aquí compites contra ti mismo: puedes llegar el último, que si has mejorado tu tiempo, has ganado. Cada día compites, no solo contra el cronómetro, sino contra las sensaciones, contra un entrenamiento acabado pese a que te sentías mal. Es la satisfacción de alcanzar retos, de exigirte algo que te cuesta, de cumplir objetivos”, recuerda. Provoca el bienestar de completar algo duro y difícil: estos deportistas empiezan con la misma capacidad de sufrimiento que cualquier otro y acaban teniéndola mayor, porque se acostumbran a eso, a conocer su cuerpo, sus límites y cuándo sobrepasarlos.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada